Sobre una masa, que lleva merengue, se agrega una preparación de puré de zapallo, queso blanco, mascarpone, crema de leche y esencia de vainilla. Para acompañar: helado de vainilla y menta en juliana.
Una variedad diferente de cheesecake o torta de queso. Se hace con puré de zapallo mezclado con merengue y combinado con quesos blancos. Resulta rico tanto a la hora del postre como con comidas saladas.
La masa
- 3 huevos
- 70 g de azúcar
- 40 g de harina de maíz
- 40 g de harina 000
Precalentar el horno a 200 grados. Batir las claras y de a poco incorporar el azúcar hasta formar un merengue. Mezclar un poco del mismo con las yemas para igualar densidades y, por último, incorporar el resto del merengue. Agregar la harina de maíz y la de trigo (ya tamizadas) con movimientos envolventes. Llevar a horno a 180 grados a una placa forrada con papel manteca de aproximadamente 30 cm de diámetro. Cocinar entre 7 y 10 minutos, a 180 grados o hasta que la base esté dorada. Enfriar sobre una reja y retirar el papel. Cortar la masa del mismo diámetro que el molde que se va a utilizar, de manera que cubra la base. Las cantidades de este receta son para un molde de 23 ó 24 cm de diámetro por 6 cm de alto.
El relleno
- 700 g de zapallo de cáscara negra
- 100 g de azúcar rubia
- 200 g de mascarpone
- 125 ml de crema
- 70 g de queso blanco
- Esencia de vainilla
- 2 huevos orgánicos
- Azúcar impalpable
- Menta
- Helado de vainilla
Cortar el zapallo pelado en cubitos y colocar en una fuente de horno, envuelto con papel aluminio. Cocinar a un horno a 180 grados hasta que esté bien tierno. Enfriar y procesar hasta que quede un puré bien liso, sin grumos. Reservar.
Mezclar el queso mascarpone con la crema, el queso blanco, 50 g de azúcar, la esencia de vainilla y 2 yemas, batir bien hasta que quede una preparación homogénea.
Por último, incorporar el puré de zapallo bien frío, cuidando que no queden grumos. A continuación, batir las claras y agregar 25 gramos del azúcar de a poco, hasta formar un merengue. Incorporar en tres tandas a la otra preparación con movimientos envolventes.
Poner la mezcla sobre la masa ya preparada y llevar al horno durante 40 ó 50 minutos o hasta insertar un palillo y que éste salga limpio.
Retirar del horno y dejar enfriar en el molde. Finalmente, una vez que el cheesecake esté bien frío desmoldar y espolvorear con azúcar impalpable.
Acompañar este plato con helado de vainilla y terminar con hojas de menta cortadas en juliana bien fina.
En esta receta de un cheesecake diferente, el puré de zapallo se puede reemplazar por puré de batatas. En ese caso, se debe suplantar el azúcar de relleno por miel para evitar que resulte demasiado dulce.
El relleno también admite modificaciones: se le puede agregar almendras molidas o chocolate blanco picado. Es una opción para variar los sabores.
Para que no se desarme la torta de cheesecake al cortarla es indispensable dejarla reposar y llevarla al frío. Si se evitan estos pasos, la torta no se asentará de manera conveniente y se quebrará cuando intentemos cortarla.