Sobre una masa prehorneada se coloca un relleno que combina queso crema con jugo de limón y esencia de vainilla. Luego se cubre con tajadas de frutilla, durazno, cercezas, kiwi y banana. La terminación: crema chantillí.
Ingredientes:
- 1 tarta crocante dulce cocida a blanco
- 1 taza de azúcar
- 1 pote grande de queso crema
- 100 g de crema de leche
- 4 yemas
- 3 cucharadas de harina
- Ralladura y jugo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 2 claras a nieve
- Frutas de la estación (lavadas y secas) para cubrir la tarta en círculos concéntricos en tajadas (o enteras si son pequeñas) frutillas, duraznos, cerezas, kiwis, uvas, frambuesas, rodajitas de banana, etc.
- Crema chantillí, para adornar el borde de la tarta
- 1 sobre de gelatina de frutas (narana o frutillas)
Preparación:
- Procese o licue juntos: el queso crema, el azúcar, la crema de leche, las yemas, la harina, la ralladura y el jugo de limón y la esencia de vainilla.
- Vuelque lo procesado en un bol y únale suavemente las claras batidas a nieve. Vierta la mezcla en la tarta prehorneada.
- Coloque la tarta en horno moderado, hasta que el relleno esté firme (si la masa se dorara antes que el relleno no esté firme, tape la tarta con papel aluminio y continúe la cocción).
- Cuando el relleno esté firme, retire la tarta del horno y déjela enfriar en el molde. Mientras…
- Prepare la gelatina de frutas según las indicaciones del envase (un sobre, solamente). Colóquela en la heladera hasta que espese como miel, pero sin que llegue a solidificarse.
- Una vez fría la tarta, quítele al molde el aro lateral y deslícela sobre la fuente donde la piensa servir.
- Pinte la superficie de la tarta con una capa fina de la gelatina espesada.
- Cubra totalmente la gelatina con círculos concéntricos de las frutas elegidas (enteras o en gajos) combinando los colores.
- Pinte la fruta con una capa fina de gelatina. Termine con un cordón de chantillí y estacione en la heladera hasta que esté bien firme.